Me diste un Don

inventados amor erotismo y poesía relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el corazón poesía dMe diste un Don mi Dios y no lo supe aprovechar. Te pido perdón, porque me subestime, por haberme comparado con otros escritores. Ahora lo comprendo, cada quien es diferente al otro. En esta cadena interminable de la vida que no llegamos nunca a entender los porque? Mi corazón me lo decía y yo de vez en cuando lo hacía. Me sentaba a escribir las cosas cotidianas de la vida y me sentía relajada, ahora lo comprendo era mi Don que tú me habías regalado, que yo descubrí desde muy temprano. Solo tenía catorce años cuando escribí mi primer poema. Nadie me enseño como hacerlo. Tome un lápiz y un cuaderno y en ese momento desahogue mi profunda inquietud de adolescente. Y aun que tuve dos hijos siendo menor de edad, quedaba espacio en mis pensamientos para soñar con las cosas bellas de la vida. Es triste, cuando nos damos cuenta quizá tarde aunque nunca es demasiado tarde para lograr nuestros anhelos. Esa paz interior que sientes cuando haces lo que nace de lo más profundo de tu ser. Cuantas veces sentía ganas de escribir y me reprimía, no quería hacerlo porque hay muchos escritores famosos y decía para mis adentros: a quien le va a interesar esas locuras que escribo? No has estudiado una profesión, te graduaste de bachiller a duras penas, escribes poemas y no sabes de métodos básicos para escribir porque jamás has sido capaz de buscar en los libros la técnica para hacerlo. Pero ahora me doy cuenta que Dios me regalo un Don y yo no le di valor. Tengo tiempo de sobra para escribir. Espero en esta nueva etapa, cuando después de haber pasado un susto que casi me cuesta la existencia, hacer honor al Don que Dios me dio y seguir contando anécdotas de la vida.

 

CELESTE  BELLO

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La negación del análisis

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Que haces dando vueltas alrededor del perímetro de noventa metros que abarca el departamento donde te hospedas en este momento. Estoy pensando, pienso y vuelvo a pensar. Consigues algo con tantos pensamientos? La verdad es que pienso en los pensamientos que se han alojado en mi mente por tanto tiempo, que muchos de ellos los he heredado de mis antepasados, que ocupan un lugar inevitable y que me gustaría por algún tiempo silenciar, entonces para que pienso. Tantos libros leídos, tantas historias que no tienen respuestas. Pasan y pasan los siglos y los más grandes pensadores, nos han dejado más dudas. Que si venimos con el destino trazado, que si todo está escrito, que si el destino se lo depara uno mismo, que si no entiendes algo es un misterio, que si Dios existe o no existe, que si Adán y Eva son nuestros padres, que si la mujer fue creada de una costilla, que si Jesucristo nació de una virgen, que si resucito, que si las líneas de nazca las trazaron alienígenas, que si Maria Magdalena era amante de Jesus, que si Nietzsche, que si Sopenhaguer, que si judíos, que si musulmanes, que si cristianos, que si budistas.
Nací supuestamente porque mis padres se amaban, suficiente argumento para llegar a este mundo sin habérmelo propuesto, creo que era mi destino nacer. No había dinero para mi manutención, entonces mi padre decidió que me criara con mi abuela. No lo decidí yo, entonces, me hice mujer, fui precoz, como me enamore, quede embarazada, no lo decidí yo. No me gustaba estudiar pero si me gustaba leer y escribir versos desde adolescente, no lo decidí yo. Estaba casada y mi matrimonio era normal. Por fin decidí yo y me divorcie. He pasado por la vida dando tumbos. He repetido mi patrón de vida tantas veces como ha sido posible. Comparándola con otras vidas, no ha sido mala porque he tenido salud, tuve hijos sanos y he sabido sobre llevar los obstáculos. En cuanto al amor y el sexo sigo pensando que hay algo mucho mejor de lo que me ha tocado vivir y no sé si me quedare con las ganas de sentirlo.
No quiero pensar el porqué de esto o de aquello. Lucho día a día con mis pensamientos. Me canse de tanto pensar y vivo hoy porque es lo único que tengo. Si voy a pensar en algo quiero que sea algún lindo recuerdo, uno de esos momentos felices donde crees que será eterno. Tengo sesenta y dos años, todavía me interesa como me veo, amo el amanecer y agradezco el anochecer. Repito la letanía de mis días y siento que todavía estoy viva. Pero no quiero pensar porque esto o aquello. Que bello es amar, no lo sabría explicar y sigo pensando que no quiero pensar. Pero si pienso es para soñar que habrá un mundo mejor, que la guerra es solo una palabra, que no existe el abuso sexual en los niños, que hay comida suficiente para todo el planeta. Que la poesía es eterna, que tengo un corazón que late, unos ojos que miran, un esqueleto que anda de aquí para allá y que sabe eso sí está claro, que algún día no estará.

Una carta para mi hermano

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Querido hermanito: recibí tu mail y leí detenidamente cada frase que me escribiste. Te juro que estoy impactada con lo que me dices. Le doy gracias a Dios porque tus palabras me impulsan a seguir escribiendo; tarea que siempre he puesto a un lado por el simple hecho de sentir que no lo hago bien. Pero los sentimientos son más fuertes que el auto análisis y es por eso que he decidido hacer un recorrido por nuestra linda infancia y escribirte esta carta. No se si lo recuerdo o es que de tanto escucharlo de boca de mi mama Carmita (era así como yo le decía a mi abuela) lo tengo grabado en mi memoria – aquel día fatal cuando nos separaron y que además dejo una profunda huella en mi corazón -Ya de adultos tu como siempre, con tu gran sentido del humor me preguntabas que por que no te habían dejado a ti también. Ahora comprendo que tu misión era una y la mía otra. Fue solo por un pleito quizá insignificante, que nuestro padre decidió separarse de nuestra madre e irse a vivir a la casa de nuestros abuelos y nos llevó con él, no se por cuánto tiempo – Según mi mama Carmita : un día nuestra madre se apareció llorando en la puerta de la casa donde nos encontrábamos todos los miembros de la familia cenando y le dijo a mi papá que le diera a su hijo y te llevó con ella; te repito: eso escuchaba yo de la boca de mi mama Carmita. Mi mama me decía: que la abuela, se había encariñado conmigo y por eso, cuando ellos decidieron reconciliarse, mi papá me dejo so pretexto de que los abuelos tenían mejor posición económica y por consiguiente yo iba a tener una mejor crianza. Ahora lo comprendo, pero cuando era niña mi cabecita daba vueltas y decía para mis adentro que: cuando yo tuviera mis hijos no los iba a abandonar bajo ninguna circunstancia. Pero si te soy sincera , a mi me encantaba vivir con mi mama Carmita , en esa casita tan acogedora , y bueno como en realidad solo nos separaban dos cuadras y teníamos la dicha de vernos casi todos los días; yo esperaba ansiosa el momento en que mi padre y tu aparecieran por la puerta de la casa y me llenaba de gloria – Nos parecíamos mucho en el físico; la gente creía que éramos morochos ya que solo nos llevamos un año ¿Sabes? Mi hija Carolina leyó tu mail y me dijo: mami que lindo escribe mí tío es igualito a ti. Te decía : y se que tu también debes recordarlo, que la casita era muy acogedora y digo la casita porque en realidad era pequeña , de esas casas de antes que no tenían diseño; alargada , con las habitaciones a un solo lado , con los pisos de mosaico y una cocina tan diminuta donde solo cabía una persona y que además estaba toda teñida de gris por el humo que soltaba la estufa de kerosén ; Pero lo que más nos gustaba de la casa, era la amplia azotea , donde hacíamos realidad todos nuestros sueños, ahí nos divertíamos muchísimo, siempre con los juegos de varones. Me encantaba ver como se elevaban los papagayos y yo te ayudaba a hacerlos; y cuando los estabas elevando no te dejaba tranquilo y te decía: anda, anda Fernandito préstamelo, entonces tu ponías la cuerda entre mis manos y me decías: ya pero solo un ratito. Así era también: con las metras, el yoyo, el trompo, la pelota de béisbol y tus patines Winchester que te había traído el niño Jesús y que fueron responsables de algunas cicatrices en mis rodillas. Yo aprovechaba cada minuto al máximo porque sabía que en cualquier momento iba a escuchar la voz de mi mama Carmita preguntándome ¿Celeste que estas haciendo? y cuando yo orgullosa de mi aventura le dijera la verdad, ella me mandaría a bajar inmediatamente de la platabanda argumentando que esos no eran juegos para una niña. Entonces ella, ponía en mis manos un tambor de bordar y me asignaba una tarea; si te soy sincera: era divertido; a veces tú te parabas a mi lado y observabas el movimiento de mis manos, pero: Reinaldo, Alejandro y José nuestros primos hermanos, te llamaban para que fueras a jugar con ellos y tu salías corriendo y me dejabas solita. ¿Recuerdas lo rico que cocinaba la abuela? a mí, me mataba la curiosidad por saber cómo se hacían los dulcitos de coco, y el dulce de leche que era tu preferido. Yo con tan solo siete añitos, me montaba en un banquito para mover la grumosa mezcla y tú me alabas por la faldita y me decías: dame un poquito para probarlo; entonces yo, agarraba un poco con la cuchara de palo, lo soplaba y te lo daba en la boca.
Creo que son demasiadas vivencias para plasmarlas todas en una carta. Pero, aunque era una niña, me daba cuenta de muchas cosas que catalogaba como macabras ya que no concordaban con lo que sucedía dentro de la fantástica casita. Estaba situada al oeste de la ciudad de Caracas, en la parroquia sucre, en la calle principal frente a la plaza Catia. En esa cuadra había de todo : una línea de taxi , un loco que limpiaba carros y que estaba enamorado de la tía Zoraida , lo llamaban Lolo y si le decían chigüire: agarraba un palo y perseguía a la gente para pegarle y cuando la tía salía y lo regañaba, se quedaba paralizado y prometía portarse bien. Un borracho que todos los días, amanecía bañado en vómito en el porche de la casa y que la abuela con mucho cariño a eso de las seis de la mañana, desalojaba de su confortable aposento y se disponía a lavar el piso con creolina, combinado con pinesol, que era lo que se usaba en aquella época (como me hubiera gustado que existiera lavan san floral) y aunado a esto un ejercito de perros callejeros a los cuales la abuela le deba de comer todos los días. Esto me causa mucha risa ¿recuerdas la fábrica de zapatos que quedaba en frente? Justo en la parte alta de un prostíbulo. Era de unos italianos; nos hicimos amiguitos del hijo del dueño, que se llamaba Claudio Verde. De vez en cuando, le decíamos que queríamos ver como se hacían los zapatos, excusa perfecta, para poder observar desde allí lo que pasaba en la misteriosa casa. Nos asomábamos cautelosos y veíamos entrar y salir hombres abrochándose y desabrochándose la bragueta de los pantalones. Unas mujeres gordas, viejas, feas y sin dientes que llevaban en las manos unas poncheras con agua ( ahora comprendo para que eran) en fin hermanito , una serie de acontecimientos, que fueron parte de nuestra divertida infancia. No quiero despedirme sin antes recordar el día que llego a la casa de la abuela la famosa harina pan, porque fue todo un acontecimiento : estábamos reunidos los hermanos y primos hermanos sentaditos alrededor de la mesa , cuando apareció la tía que le decíamos la ñaña , con la bandeja full de rueditas blancas y las rellenaron con mantequilla brun y queso holandés – se me hace agua la boca ; tu sabes que siempre he sido de buen apetito, también me gustaban mucho las chucherías de esa época , que afortunadamente siguen siendo las mismas de hoy ; no se cuáles eran las tuyas , pero las mías eran: las galletas Carrollton que venían en una lata color rosa viejo paraditas en perfecto orden , las oreo, las susy , el cocosette , el pin pon y el Toronto . Bueno hermanito me despido con nostalgia pero a la vez feliz y como siempre te digo:

Muy pintoresca la casita de mi mama Carmita.

La Fe

El misterio de la vida
Corroe mi mente
Eternamente
La respuesta divina
Es que de FE se trata
Yo, me pierdo en un abismo
Tratando de
Atraparla.

Celeste Bello

Mesura

La mesura no es mi estilo
Cuando se trata de ti
No revelo compostura
Si de dar placer se trata
Mi cuerpo se entrega
Al tuyo sin contemplar
La templanza.

Celeste Bello

Real o irreal

LO REAL O LO IRREAL
¿VIVIR CON EL SIN AMARLO?
¿O VIVIR SIN EL AMÁNDOLO?
¿DETESTAR SU PRESENCIA?
¿O AMAR SU AUSENCIA?
PREFIERO VIVIR AMANDO
QUE MORIR LLORANDO.

Celeste Bello

Efigie

Yo soy tu Efigie
La representación
Fiel
De mi retrato
Yo soy
Feliz
Impresa en tu
Corazón
Truncado.

Celeste Bello

Vil Detalle

La foto que me enviaste
No oculto el vil detalle
Sus carteras y perfumes
Resaltaron la estampa
Mi vista no se centro en lo
Esencial y
Mi Alma
Destrozaste.

Celeste Bello

Culpa

Hoy estoy impregnada de ti
Nuestro amor virtual y prohibido
Ya no sabe si crecer o sepultarse
En el Olvido
Hoy te deseo como nunca
Amor
Impregnado
De Culpa.

Celeste Bello

Pintor

Pintor, Píntame
Con tu pincel Dorado
Píntame un Bosquejo
Píntame el Corazón
De Verde
Y la lengua
Rojo intenso.

CELESTE BELLO

Ilusionada

Hoy estoy ilusionada
Pronto partiré
A otras tierras
Que sorpresa
Me estará esperando
Siempre soñando
Con encontrarlo.

CELESTE BELLO

Antifaz

Solo un antifaz, cambio mi fisonomía
Mientras que la energía arrogante
Palpita.
Pensé que ya no me amabas
Ironías de la vida, la mascara confundió
Tu mirada
Ahora me preguntas
¿Como te llamas?

Celeste Bello

Incongruencia

La incongruencia hace de las suyas
En un mundo ilustrado
Siguen los golpes bajos, que noquean
El Ama
Como si fuéramos extraños

La incongruencia, de un zarpazo
Borro lo vivido en la intimidad profunda
Y lo lanzo
Al olvido.

Celeste Bello