La negación del análisis

Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos inventados amor erotismo y poesía relatos de poetas escritos desde el corazón poesía d

Que haces dando vueltas alrededor del perímetro de noventa metros que abarca el departamento donde te hospedas en este momento. Estoy pensando, pienso y vuelvo a pensar. Consigues algo con tantos pensamientos? La verdad es que pienso en los pensamientos que se han alojado en mi mente por tanto tiempo, que muchos de ellos los he heredado de mis antepasados, que ocupan un lugar inevitable y que me gustaría por algún tiempo silenciar, entonces para que pienso. Tantos libros leídos, tantas historias que no tienen respuestas. Pasan y pasan los siglos y los más grandes pensadores, nos han dejado más dudas. Que si venimos con el destino trazado, que si todo está escrito, que si el destino se lo depara uno mismo, que si no entiendes algo es un misterio, que si Dios existe o no existe, que si Adán y Eva son nuestros padres, que si la mujer fue creada de una costilla, que si Jesucristo nació de una virgen, que si resucito, que si las líneas de nazca las trazaron alienígenas, que si Maria Magdalena era amante de Jesus, que si Nietzsche, que si Sopenhaguer, que si judíos, que si musulmanes, que si cristianos, que si budistas.
Nací supuestamente porque mis padres se amaban, suficiente argumento para llegar a este mundo sin habérmelo propuesto, creo que era mi destino nacer. No había dinero para mi manutención, entonces mi padre decidió que me criara con mi abuela. No lo decidí yo, entonces, me hice mujer, fui precoz, como me enamore, quede embarazada, no lo decidí yo. No me gustaba estudiar pero si me gustaba leer y escribir versos desde adolescente, no lo decidí yo. Estaba casada y mi matrimonio era normal. Por fin decidí yo y me divorcie. He pasado por la vida dando tumbos. He repetido mi patrón de vida tantas veces como ha sido posible. Comparándola con otras vidas, no ha sido mala porque he tenido salud, tuve hijos sanos y he sabido sobre llevar los obstáculos. En cuanto al amor y el sexo sigo pensando que hay algo mucho mejor de lo que me ha tocado vivir y no sé si me quedare con las ganas de sentirlo.
No quiero pensar el porqué de esto o de aquello. Lucho día a día con mis pensamientos. Me canse de tanto pensar y vivo hoy porque es lo único que tengo. Si voy a pensar en algo quiero que sea algún lindo recuerdo, uno de esos momentos felices donde crees que será eterno. Tengo sesenta y dos años, todavía me interesa como me veo, amo el amanecer y agradezco el anochecer. Repito la letanía de mis días y siento que todavía estoy viva. Pero no quiero pensar porque esto o aquello. Que bello es amar, no lo sabría explicar y sigo pensando que no quiero pensar. Pero si pienso es para soñar que habrá un mundo mejor, que la guerra es solo una palabra, que no existe el abuso sexual en los niños, que hay comida suficiente para todo el planeta. Que la poesía es eterna, que tengo un corazón que late, unos ojos que miran, un esqueleto que anda de aquí para allá y que sabe eso sí está claro, que algún día no estará.

Anuncios

Una carta para mi hermano

Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos inventados amor erotismo y poesía relatos de poetas escritos desde el corazón poesía d

Querido hermanito: recibí tu mail y leí detenidamente cada frase que me escribiste. Te juro que estoy impactada con lo que me dices. Le doy gracias a Dios porque tus palabras me impulsan a seguir escribiendo; tarea que siempre he puesto a un lado por el simple hecho de sentir que no lo hago bien. Pero los sentimientos son más fuertes que el auto análisis y es por eso que he decidido hacer un recorrido por nuestra linda infancia y escribirte esta carta. No se si lo recuerdo o es que de tanto escucharlo de boca de mi mama Carmita (era así como yo le decía a mi abuela) lo tengo grabado en mi memoria – aquel día fatal cuando nos separaron y que además dejo una profunda huella en mi corazón -Ya de adultos tu como siempre, con tu gran sentido del humor me preguntabas que por que no te habían dejado a ti también. Ahora comprendo que tu misión era una y la mía otra. Fue solo por un pleito quizá insignificante, que nuestro padre decidió separarse de nuestra madre e irse a vivir a la casa de nuestros abuelos y nos llevó con él, no se por cuánto tiempo – Según mi mama Carmita : un día nuestra madre se apareció llorando en la puerta de la casa donde nos encontrábamos todos los miembros de la familia cenando y le dijo a mi papá que le diera a su hijo y te llevó con ella; te repito: eso escuchaba yo de la boca de mi mama Carmita. Mi mama me decía: que la abuela, se había encariñado conmigo y por eso, cuando ellos decidieron reconciliarse, mi papá me dejo so pretexto de que los abuelos tenían mejor posición económica y por consiguiente yo iba a tener una mejor crianza. Ahora lo comprendo, pero cuando era niña mi cabecita daba vueltas y decía para mis adentro que: cuando yo tuviera mis hijos no los iba a abandonar bajo ninguna circunstancia. Pero si te soy sincera , a mi me encantaba vivir con mi mama Carmita , en esa casita tan acogedora , y bueno como en realidad solo nos separaban dos cuadras y teníamos la dicha de vernos casi todos los días; yo esperaba ansiosa el momento en que mi padre y tu aparecieran por la puerta de la casa y me llenaba de gloria – Nos parecíamos mucho en el físico; la gente creía que éramos morochos ya que solo nos llevamos un año ¿Sabes? Mi hija Carolina leyó tu mail y me dijo: mami que lindo escribe mí tío es igualito a ti. Te decía : y se que tu también debes recordarlo, que la casita era muy acogedora y digo la casita porque en realidad era pequeña , de esas casas de antes que no tenían diseño; alargada , con las habitaciones a un solo lado , con los pisos de mosaico y una cocina tan diminuta donde solo cabía una persona y que además estaba toda teñida de gris por el humo que soltaba la estufa de kerosén ; Pero lo que más nos gustaba de la casa, era la amplia azotea , donde hacíamos realidad todos nuestros sueños, ahí nos divertíamos muchísimo, siempre con los juegos de varones. Me encantaba ver como se elevaban los papagayos y yo te ayudaba a hacerlos; y cuando los estabas elevando no te dejaba tranquilo y te decía: anda, anda Fernandito préstamelo, entonces tu ponías la cuerda entre mis manos y me decías: ya pero solo un ratito. Así era también: con las metras, el yoyo, el trompo, la pelota de béisbol y tus patines Winchester que te había traído el niño Jesús y que fueron responsables de algunas cicatrices en mis rodillas. Yo aprovechaba cada minuto al máximo porque sabía que en cualquier momento iba a escuchar la voz de mi mama Carmita preguntándome ¿Celeste que estas haciendo? y cuando yo orgullosa de mi aventura le dijera la verdad, ella me mandaría a bajar inmediatamente de la platabanda argumentando que esos no eran juegos para una niña. Entonces ella, ponía en mis manos un tambor de bordar y me asignaba una tarea; si te soy sincera: era divertido; a veces tú te parabas a mi lado y observabas el movimiento de mis manos, pero: Reinaldo, Alejandro y José nuestros primos hermanos, te llamaban para que fueras a jugar con ellos y tu salías corriendo y me dejabas solita. ¿Recuerdas lo rico que cocinaba la abuela? a mí, me mataba la curiosidad por saber cómo se hacían los dulcitos de coco, y el dulce de leche que era tu preferido. Yo con tan solo siete añitos, me montaba en un banquito para mover la grumosa mezcla y tú me alabas por la faldita y me decías: dame un poquito para probarlo; entonces yo, agarraba un poco con la cuchara de palo, lo soplaba y te lo daba en la boca.
Creo que son demasiadas vivencias para plasmarlas todas en una carta. Pero, aunque era una niña, me daba cuenta de muchas cosas que catalogaba como macabras ya que no concordaban con lo que sucedía dentro de la fantástica casita. Estaba situada al oeste de la ciudad de Caracas, en la parroquia sucre, en la calle principal frente a la plaza Catia. En esa cuadra había de todo : una línea de taxi , un loco que limpiaba carros y que estaba enamorado de la tía Zoraida , lo llamaban Lolo y si le decían chigüire: agarraba un palo y perseguía a la gente para pegarle y cuando la tía salía y lo regañaba, se quedaba paralizado y prometía portarse bien. Un borracho que todos los días, amanecía bañado en vómito en el porche de la casa y que la abuela con mucho cariño a eso de las seis de la mañana, desalojaba de su confortable aposento y se disponía a lavar el piso con creolina, combinado con pinesol, que era lo que se usaba en aquella época (como me hubiera gustado que existiera lavan san floral) y aunado a esto un ejercito de perros callejeros a los cuales la abuela le deba de comer todos los días. Esto me causa mucha risa ¿recuerdas la fábrica de zapatos que quedaba en frente? Justo en la parte alta de un prostíbulo. Era de unos italianos; nos hicimos amiguitos del hijo del dueño, que se llamaba Claudio Verde. De vez en cuando, le decíamos que queríamos ver como se hacían los zapatos, excusa perfecta, para poder observar desde allí lo que pasaba en la misteriosa casa. Nos asomábamos cautelosos y veíamos entrar y salir hombres abrochándose y desabrochándose la bragueta de los pantalones. Unas mujeres gordas, viejas, feas y sin dientes que llevaban en las manos unas poncheras con agua ( ahora comprendo para que eran) en fin hermanito , una serie de acontecimientos, que fueron parte de nuestra divertida infancia. No quiero despedirme sin antes recordar el día que llego a la casa de la abuela la famosa harina pan, porque fue todo un acontecimiento : estábamos reunidos los hermanos y primos hermanos sentaditos alrededor de la mesa , cuando apareció la tía que le decíamos la ñaña , con la bandeja full de rueditas blancas y las rellenaron con mantequilla brun y queso holandés – se me hace agua la boca ; tu sabes que siempre he sido de buen apetito, también me gustaban mucho las chucherías de esa época , que afortunadamente siguen siendo las mismas de hoy ; no se cuáles eran las tuyas , pero las mías eran: las galletas Carrollton que venían en una lata color rosa viejo paraditas en perfecto orden , las oreo, las susy , el cocosette , el pin pon y el Toronto . Bueno hermanito me despido con nostalgia pero a la vez feliz y como siempre te digo:

Muy pintoresca la casita de mi mama Carmita.

Cita A Ciegas

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Hoy sábado hace una semana de
Nuestra cita a ciegas
El dia anterior estuve muy nerviosa
Hasta pensé en no acudir al encuentro

Pero me mataba la curiosidad por comprobar
Si eras igual al de la foto que vi en la página de internet
Especializada en unir personas para formar parejas

Una semana había pasado desde que hicimos el contacto
Tu le dabas like a mis fotos y yo a las tuyas
Cuando me pediste la cita, sentí un susto muy fuerte
Ese sábado muy temprano comencé con mis arreglos personales

Me puse un vestido nuevo que compre en For Ever Twenty One
Tu llegaste primero, estabas sentado en un banco cerca del jardín
De lejos te vi y me gustaste, inmediatamente te tome una foto
Por si acaso

Me baje del auto caminando de prisa con mis sandalias blancas
Nos miramos fijamente a los ojos y fue interesante
Eras igual al de la foto con el mastín
Entramos a la dulcería y pedimos dos dulces
El mío de almendras mi preferido y el tuyo de manzana

Cruzamos los bocados como dos enamorados

Nos contamos nuestras historias por cierto bastante parecidas
Me pediste dar un paseo por el parque y caminamos un largo rato
Tres horas dos dulces y el café fueron suficientes para entender
Llego la hora de la despedida ¿nos volveremos a ver? Preguntaste

Me despedí sin articular palabras
Llegue a la casa temblando de fiebre
Eres el tipo de hombre que me hace cometer locuras
Al llegar te escribí : NO puedo corresponderte

Ha pasado una semana y no he vuelto a verte.

 

CELESTE  BELLO

Ofrendas

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Mi mente se llena de ofrendas

que son dadivas de gratitud

que lanzaría con honor

sobre los olvidados restos

de algunos antepasados.

Ellos, ebrios de ideales

y hambrientos de gloria,

forjaron proyectos

al reflejo de la esperanza.

Venida quizá del espejo

de un futuro de Dorados

que todavía se aguarda.

Reynaldo  Bello

 

Preguntas

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Pregunto ¿ que sera de mi

una vez que me deje la vida?

A donde ire? si he de ir luego

a parte alguna ¿ y sera necesario

mostrar apariencia lúdica o severa?

Enseñare mi rostro signado

de ideales. ¿ o no lo necesitare

cuando suba y sea interrogado

por la voz aquella?  ¿ Desaparecerá

el estigma que lo surca ? ! Mi rostro !

Después de todo es

herencia generacional. Pero

¿ podre ser mas que lo aparentado ?

¿ O es que podre jamás

remover los escombros

de algo profundo y real ?

 

Reynaldo  Bello

 

 

 

 

 

 

 

 

El Madero

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Desde muy pequeña
mi abuela puso una cruz
en mi pecho, que significaba
poder, amor, ir por la vida satisfecha.

Aprendí que el llevaría mis cargas
que el dolor sufrido en el martirio
tornaba mi vida llena de lirios
que su sangre preciosa era el vino
que endulzaba mi alma.

Así he vivido a lo largo de mis años
el día que lo acepté en mi corazón
mi vida cambio
el es quien lleva mis penas y
Se encarga del perdón.

Aprendí la lección
quien esté libre de culpas
que lance la primera piedra
su dolor es mi  pasión.

Celeste Bello

Recuerdos una pesadilla

cristo2Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde

Ojos en todas partes,

hacia todas las direcciones

dirigidos son fijeza insistente,

calzados en su triangulo

enloquecedor, desde donde miran

con helada calma acusatoria

Veo a Cristo vigilante

mostrar la herida del costado,

el rostro lleno de ira

El severo Dios de mi abuela

sobre el alfeizar de la ventana,

colgado de la lámpara,

a mis espaldas, en los espejos,

arrinconándome contra la cruz,

cubierto con mi cobija,

señalando con el índice

los tormentos del fuego eterno.

Me castigas con el látigo

hasta la salida del sol.

Reynaldo  Bello

 

 

 

Trascender

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Me he preguntado tantas veces
he imaginado mis cenizas esparcidas
a que lugar se dirigirán cuando mi
cuerpo agotado de suplicar se vaya

Quiero trascender en polvo cósmico
caliente, lleno de fuego, ardiente
elucubrando el palpitar divino
deseo llevar lo hermoso que he vivido

Depurar toda esa angustia de desear
y no encontrar, de amar y no ser escuchada
quiero llevar fuego en la mirada que
no verá nada

Quiero encontrarme contigo
Dios que en vida perdono tanta
rebeldía , quedar deslumbrada
al sentir tu presencia, esa que tuve desde
que mis padres me trajeron a esta amada tierra.

Celeste Bello

Letanía al fuego sagrado

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Poder cósmico

que repercutes en los confines

y te posas crepitante

en las entrañas de los seres,

en su vida cuyos pecados lavas.

Llama resplandeciente

ven, chisporrotea en la luna

y que lo caliente de la esperma,

vaya dar en mis manos. Ven,

llena de avisos mi cuerpo,

llénalo de ecos, de entendimiento.

ilumíname el alma, muestra

luz a mi corazón. Responde

a mi plegaria, a mi ahogo ulular.

Deja oír tu risa. Trae al menos

una palabra propagada, que se multiplique

hasta reflejar la esencia. Ven,

penetra en mi con voz precisa

y dime quien tiene la razón.

O con ligero y blando susurro

háblame del origen, háblame

de las cosas.

 

Reynaldo  Bello

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Miseria humana

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Mire alrededor del mundo
Observe la miseria humana
No entendí el por que
Y seguí mirando angustiada

Recordé a Abraham suplicando
Por Sodoma
He aquí que ahora que he comenzado
A hablar a mi señor, aunque soy
Polvo y ceniza

Pidió por los pocos fieles para
Que no la destruyera
Luego insistió Lot
Y Dios lo salvo a él y a su familia

Pero su mujer desobedeció y
En sal se convirtió
Asi es la miseria humana
Es más fácil echarle la culpa a Dios.

Celeste Bello

Esa Flor

Relatos inventados amor erotismo y poesía poemas relatos Poesía desde el alma relatos cortos cuentos de familia poesía moderna relatos propios cuentos de poetas escritos desde el cor

Esa flor

vive

Purpurea y móvil.

Como emblema

la rama la posa.

Al sol abiertos

los ufanos pétalos

que de tenues caerán

dando paso a otros.

¿ sera siempre así ?

Reynaldo  Bello